Opinión | Una pequeña victoria ucraniana llamada borsch, por Miro Popić

Una pequeña victoria ucraniana llamada borsch

Twitter: @miropopiceditor

El 1 de julio 2022, la Unesco incluyó en su lista de preparaciones tradicionales protegidas la sopa borsch de Ucrania como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Lo hizo para defenderla de su extinción ante el riesgo de que se pierda como valor alimentario de un pueblo sometido, aunque aclara que «no implica la exclusividad, ni la propiedad del patrimonio». Porque sopa borsch, a la que muchos creíamos originaria de Rusia, hay por muchos lados en esa zona del mundo, así como de diverso tipo en cuanto a ingredientes, color y sazón. Un triunfo ucraniano ínfimo y solitario en defensa de su identidad, porque ¿qué puede una sopa sola ante tantas bombas cayendo indiscriminadamente sobre su suelo?

Cuando un pueblo ve invadido su territorio, mutilado su idioma por el opresor, mancillada su religión, el último refugio de identidad que le queda es la comida, lo que se comparte en la mesa cotidianamente. Y en este caso, el emblema alimentario de los ucranianos es el borsch. Así lo entendió el cocinero español José Andrés con su ONG World Central Kitchen cuando, desde que llegó a comienzos de la guerra para llevar sustento alimentario a civiles y tropas, lo primero que hizo fue preparar raciones de borsh. Porque es allí donde nos reconocemos, en la comida.

El ministro de Cultura de Ucrania, Oleksandr Tkachenko, ha celebrado que el borsch sea reconocido «oficialmente» como ucraniano y se ha ofrecido a compartir la receta con todos los países, «incluso con los no civilizados».

Lee más en TalCual

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s