El País | Tres dólares al mes por trabajar para el Estado venezolano

Un empleado limpia los asientos de una sala de un cine, el miércoles en Caracas.
Un empleado limpia los asientos de una sala de un cine, el miércoles en Caracas.PEDRO RANCES MATTEY / EUROPA PRESS

Por FLORANTONIA SINGER en El País

La Administración pública de Venezuela es una enorme maquinaria averiada. Pasillos desolados, oficinas cerradas, trámites congelados, servicios inoperantes. La caída del poder adquisitivo del bolívar ha convertido a los empleados públicos en una clase condenada a la pobreza, en algunos casos extrema. Los salarios que percibe este sector —alrededor de dos millones de personas, tras años de migración y renuncias— son un reflejo del fracaso del modelo de gestión económica impulsado primero por Hugo Chávez y después por Nicolás Maduro. La pandemia ha acelerado el éxodo de funcionarios no solo del país sino a otros sectores de la economía o simplemente a la inactividad, pues a muchos se les va todo el salario mensual en el transporte para llegar a sus sitios de trabajo. La población activa empleada en un sector formal no alcanza el 60%.

Un ingeniero civil de alguna de las alcaldías de Caracas llega a percibir más de tres dólares al mes. En los últimos 10 años David González ha visto cómo su lugar de trabajo se ha quedado sin personal. “Éramos 13 profesionales y solo quedan tres, y los cargos gerenciales los han asumido los menos calificados. Solo van los que pueden llegar a pie y trabajan medio día”, dice González, de 42 años. Desde que comenzó la pandemia no ha vuelto a la oficina. Sus ingresos no le permiten pagar el traslado. Ha intentado el teletrabajo cuando le presionan desde la alcaldía, pero empezó a trabajar a destajo con una empresa. En su cuenta bancaria recibe su salario y a veces bonos que no sabe a qué corresponden que no le permiten cubrir ni siquiera la comida de una semana. Esos subsidios también son parte de la nómina de los funcionarios y consisten básicamente en las bolsas de productos básicos repartidas por los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).

De los años de boyantes ingresos petroleros y del crecimiento exorbitante de la nómina del Estado, a punta de las expropiaciones que impulsó el expresidente Chávez, queda poco. Pero en esos tiempos se sembró esta debacle. Antonio Suárez, presidente de la Federación de Empleados Públicos, lo recuerda así: “En 2008 cambiaron la escala salarial y agruparon al personal administrativo y profesional en tres solo tres tipos, en vez de compensarlo en función de su experticia. Entonces lo protestamos, dijimos que era una medida contra la carrera administrativa”, señala. “Así es como la diferencia entre un bachiller [de categoría] 1 es que gana sueldo mínimo (1.200.000 bolívares, menos de un dólar en la tasa de cambio oficial) y un profesional tres con estudios posgrados gana 3.000.000 bolívares (1,6 dólares)”. Otro hito fue la reconversión monetaria ordenada por Nicolás Maduro en 2018. “Los salarios se volvieron nada y los contratos colectivos se desconocieron totalmente”.

Lee más en El País

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s