Opinión | Los dilemas de la transición venezolana

Por MICHAEL PENFOLD  en Prodavinci

Ha sido más que suficiente un mes de lucha democrática, signado por la movilización ciudadana y la aparición de un nuevo liderazgo opositor, para enrumbar el país hacia un cambio político, que a estas alturas, si bien continúa siendo muy incierto, luce también irreversible.

El oficialismo difícilmente puede restaurar la posición de dominio en el que se encontraba antes del 10 de enero, cuando estaba dispuesto, no sólo a juramentar a Maduro, a pesar de haberse expirado su legitimidad de origen, sino también a disolver de forma definitiva la constitución nacional.

Este proceso histórico, inédito en los movimientos democráticos del mundo –incluso en el transcurso de nuestra propia historia republicana–, es un esfuerzo político y social, que pudo anclarse sorpresivamente sobre las bases de un liderazgo capaz de crear una amplia alianza constitucional, con apoyo internacional, orientada a promover una transición democrática desde la Asamblea Nacional.

Las transiciones suelen estar signadas por grandes movimientos sociales, por el surgimiento de personalidades que terminan promoviendo aperturas en sistemas completamente cerrados, por presión externa, por quiebres militares; pero rara vez se construyen desde un parlamento. La concertación chilena jamás contó con un congreso para respaldar su esfuerzo por derrotar electoralmente al General Pinochet a través de un plebiscito constitucional. En Túnez y Egipto, la primavera árabe fue resultado del descontento que conllevó a masivas protestas ciudadanas que culminó en una ruptura de la coalición autoritaria. En Brasil, la transición fue un proceso gradual marcado por una crisis interna del sector militar, caracterizada también por una aceleración hiperinflacionaria, que derivó paulatinamente en un nuevo orden democrático. En México, la transición fue resultado de una crisis de legitimidad del partido hegemónico que permitió modificar las reglas electorales, lo cual creó las condiciones para garantizar la alternabilidad. En Argentina, una derrota militar frente a una potencia extranjera, como lo fue la guerra de las Malvinas, produjo posteriormente el colapso definitivo de la dictadura.Screenshot_1

Lee más en Prodavinci

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s